La Pintura de Margarita Isaza

Margarita Isaza procura ser concreta y enigmática .El misterio es la base de su pintura. Algo raro e inquietante ocurre en ellas, pero lo que así se sugiere no se revela nunca del todo. La pintora se niega a revelarnos que hay detrás. Su estrategia es válida. Su gama de grises y sus formas erizadas, encerradas por rejas no convencionales, refuerzan el enigma. No obstante se puede adivinar, en medio de una atmosfera que se antoja apabullante, una especie de agobio, de situación ominosa que nos pone en alerta. Algo ocurre o va a ocurrir. Las formas orgánicas de Margarita sugieren la presencia de animales, quizás de seres humanos bestiales y terribles. Una amenaza se cierne tras la reja. La pintora trabaja a conciencia la metáfora del miedo y la traduce en un juego intuitivo de manchas fundamentadas en los mejores aportes del expresionismo

 

Álvaro Medina

 

Margarita Isaza seeks to be concrete and enigmatic. Mystery is the foundation of her art. There is something unique and intriguing about her paintings, but what is suggested is never really shown. The painter refuses to reveal what is hidden beneath the surface. Her strategy is valid. The range of grays and spiny shapes locked behind unconventional bars reinforce the enigma. Nonetheless one can perceive, in the midst of a seemingly overwhelming atmosphere, a sense of oppression, an ominous situation that warns us. Something is happening or is about to. Margarita’s organic shapes suggest the presence of animals, maybe beast-like and terrible human beings. A threat hangs beneath the bars. The painter works consciously the metaphor of fear, and translates it into an intuitive game of stains based on the best contributions of expressionism.